GESTIONES ENTRE MUNICIPIO Y PROVINCIA POSIBILITARON LA ENTREGA DE CINCO VIVIENDAS
Cinco nuevas familias ya tienen sus viviendas propias. En la mañana de hoy lunes 25 el Municipio entregó las flamantes casas que fueron gestionadas desde la Secretaría Municipal de Desarrollo Social ante el Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires. Las mismas se encuentran ubicadas en el Barrio Villa Aurora donde el Municipio, como lo expresó el Intendente en su alocución, le sumó la construcción de dos habitaciones de materiales a cada uno de los hogares. Asimismo, la cartera social de nación intervino en el equipamiento del interior de algunas viviendas.
Del acto de entrega tomaron parte además del Jefe Comunal, el Presidente del Concejo Deliberante, Lic. Emilio Cordonnier; la Secretaria Municipal de Desarrollo Social, Lic. Silvina Ramos; la Subsecretaria, Lic. María del Carmen Iturralde, y parte de su equipo; el Secretario de Obras y Servicios Públicos, Arq. Ignacio Durcodoy; el Asesor Legal, Dr. Fabián Puchulu; demás funcionarios municipales y también concejales que estuvieron acompañando un momento tan especial en la vida de cinco familias ayacuchenses.
Fue la Secretaria de Desarrollo Social, Lic. Silvina Ramos, quien tomó la palabra en un principio señalando que “es una gran alegría entregar una casita. Con muchos de los beneficiarios hoy, venimos luchando desde hace varios años por este sueño, por ello cuando uno entrega una casa entrega una historia de vida”. En cuanto a la gestión que hizo posible la cristalización de estas viviendas, Silvina contó que “fueron gestionadas en el Ministerio de Desarrollo Social provincial, precisamente ante su titular Santiago Medrano, y quienes acompañaron fueron también Iván Ravade (director provincial de Asistencia Inmediata) y Juan Ignacio Echeverri (Director de Infraestructura Social). Es una alegría para el alma poder hacerlas realidad”, concluyó.
Posteriormente se invitaron a los beneficiarios a que expresaran palabras en un momento tan emotivo y fue allí que María Alejandra Iñigo contó: “Estoy feliz y contenta, es un sueño cumplido, gracias al Intendente. Espero poder salir adelante con mis hijos y feliz de tenerlos como vecinos”. As su vez, Marina Soledad Zubieta acotó: “Me quiero permitir emocionarme y saber que los sueños se hacen realidad”.
Antes de pasar a entregar oficial de las llaves, el Intendente Pablo Zubiaurre expresó: “Cada casa que se entrega se vive como si fuera nuestra. Esto ha sido así desde el inicio de la gestión, y sentimos que al entregar una vivienda es un problema solucionado ante una acuciante situación, porque una casa soluciona un solo problema. Si bien se han entregado un montón de casas, faltan muchas más, pero es un pasito más que se da y que nos genera una enorme alegría que nos renueva el compromiso de seguir trabajando. Como hoy se solucionaron cinco problemas con esta entrega, hay muchas otras que siguen con ese justo y merecido reclamo de tener su vivienda propia. Es un camino largo, que no encuentra solución total de un día para el otro, pero que de a poco va encontrando respuesta”.
En alusión a estas cinco viviendas recientemente entregadas, Zubiaurre añadió: “Sabiendo que se trataban de familias con hijos, decidimos desde el municipio construir además dos habitaciones más para cada una, dado que Provincia había enviado los fondos para la construcción únicamente de la parte prefabricada. Nuestra decisión fue hacerle dos habitaciones más a cada una para que estuvieran cómodos, como se merecen”. Por último, el Intendente agradeció a las Arquitectas Eugenia Balbuena y Ana Paula Etcheverry, quienes en representación de la Secretaría de Obras y Servicios Públicos, trabajaron muchísimo para que las casas sean una realidad.
Acto final se produjo la entrega de las llaves de cada casa para los beneficiarios que a continuación se los nombra: Juan Ignacio Curuchet, María Alejandra Iñigo, Ángela Inés Morel, Marina Soledad Zubieta y Daniela Alejandra Rivarola.
Por último, los allí presentes tuvieron la chance de recorrer las viviendas junto a los dueños de casa viviendo un momento de notable emoción.