UN TRABAJO SILENCIOSO QUE TRAJO SUS FRUTOS
250 milímetros de lluvias se registraron en total en Ayacucho, y ya puede asegurarse definitivamente que la ciudad resistió a cualquier inconveniente de acumulación de agua. Un trabajo silencioso de la actual gestión municipal, que mediante la ejecución de una serie de obras evitó posibles anegamientos y por supuesto, problema mayores para la comunidad.
El rápido escurrimiento del agua se debe a varios factores preponderantes que se engloban en la simple decisión de mantener limpios y en condiciones sectores estructurales. Los trabajos consistentes a la colocación de nuevos conductos pluviales, la reconstrucción de las bocas de tormenta y las conexiones correspondientes permitieron un mejor escurrimiento del agua de lluvia en zonas donde en tiempo pasado se generaban anegamientos permanentes, y ante un número mucho menor de milímetros caídos.
Simples ejemplos son el barrio El Embarcadero (recordemos que se cambiaron desagües pluviales sobre la intersección de las Avenidas Colón y Jorge Newbery), La Terminal (sobre calle Boussón entre Murgier y Poderoso se realizó el tendido y montaje de los tubocanales del ramal pluvial, que corresponde al nexo con el entubamiento del Arroyo Tandileofú). Cabe mencionar que en ambos sectores de la ciudad, las obras de cordón cuneta y el sistema de alcantarillado permitieron también el camino de la solución al desagüe. En los barrios Embarcadero, Padre gallo y Martin Fierro, la reconstrucción de conductos pluviales junto a las tareas de desobstrucción y limpieza de los sumideros y las cámaras, evitó posibles anegamientos permanentes. Este Plan de Mantenimiento de desobstrucción de conductos pluviales y reconstrucción de sumideros, comprendió la limpieza de 260 metros de conductos, en virtud que los mismos no habían presentado un trabajo similar en más de 25 años que llevan construidos. Además, se reconstruyeron sumideros y cámaras de inspección ya que los mismos estaban constructivamente mal ejecutados y no poseían cámaras de decantación de residuos que prohibían por ejemplo, la obstrucción de los conductos.
El plan integral de limpieza y adecuación de canales, zanjones y arroyos en todo el distrito ejecutado por la Dirección de Vialidad, permitió dejar en óptimas condiciones las zonas por donde circula el mayor afluente pluvial, y que a su vez, el caudal de agua que circula por los canales sea mayor, y los sistemas de desagües y cloacas no se vean colapsados. En este sentido, se realizó la limpieza del pluvial a cielo abierto ubicado en Avenida Bavio entre Brown y Avenida Italia correspondiente al pluvial entubado Arata; sobre el canal Newbery, a la altura de los puentes de La Garita hasta la unión del cauce con el Arroyo Tandileofú.
También resultó preponderante la labor de operarios municipales pertenecientes a Servicios Urbanos, que mediante disposición geográfica distribuidos en distintos barrios se logró mantener limpio de residuos sectores claves de la ciudad.
Cabe mencionar que la Secretaría de Obras y Servicios Públicos ya presentó un proyecto pluvial para el barrio La Perla, a fin de dar una mayor solución en la intersección de las calles Brown y San Martín, donde históricamente se acumula una gran parte de agua. El proyecto será puesto en marcha a la brevedad.
El Municipio a través de distintas áreas continuará desarrollando estas acciones, específicamente en las tareas de prevención, para agilizar todo el mecanismo de escurrimiento urbano, dado que aún nos hallamos en plena temporada de precipitaciones y es prioridad evitar grandes acumulaciones de agua que pueden provocar anegamientos en diferentes puntos de la ciudad. En definitiva se trata de obras hidráulicas que redujeron las situaciones de anegamiento en distintos lugares de la ciudad y por ende, trajo aparejado soluciones a los vecinos y por consiguiente mejoramiento de las condiciones ambientales de Ayacucho.